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jueves, 29 de enero de 2009

MIEDO

Escuché de un vecino que su hijo de tres años acababa de entrar en una etapa donde le tiene miedo a todo. Por las noches, dice, escucha ruidos, inventa monstruos y observa seres fantásticos volar por la ventana. Duerme con un foco encendido y sufre de pesadillas frecuentes. Le pregunté cuándo terminaba esta etapa y contestó que duraba solo unos años. Curioso: yo no recuerdo haberla superado. Aún le temo a los entes que viven en la oscuridad y mi mente genera seres nuevos semana tras semana. No parecen irse a ningún lado. Lo peor del caso es que con el tiempo, se vuelven reales.

viernes, 23 de enero de 2009

VENA

Siento un dolor en el muslo, por debajo del músculo. Estoy seguro de que es un coágulo que viaja con trabajos a través de la vena. Va directo al corazón. Voy a morir de un infarto. Si solo pudiera abrir la piel, retraer el músculo, descubrir el vaso sanguíneo, seccionarlo y extraer el coágulo, salvaría mi vida. Pero es muy tarde para cualquier intervención quirúrgica. Estoy sentado, en silencio, esperando el momento.

viernes, 5 de septiembre de 2008

PRESENCIA

Una mala intención ronda los callejones. La gente la escucha la siente; cierra puertas y ventanas, permanece en silencio y espera a que la mala intención pase de largo y la noche la trague.

PREMONICIÓN

Comió galletas de chocolate con un vaso de whisky y se fue a dormir. Se tiró en la cama, escuchó radio y entregó su vigilia a una extraña transmisión en un idioma desconocido y con una música de fondo mesmerizante e inquietante. Intentó adivinar lo que aquellas voces decían. Lo imaginó. Afuera, el viento sopla y los gatos saltan sobre los botes de basura. El sueño lo jala. Solo la estática del radio, mezclada con voces lejanas y una pequeña luz en la habitación permanecen. Iba a escribir que sobre la cama, el hombre sueña su muerte, envuelto en voces que, desde un sitio distante y desconocido, lo llaman. No quise hacerlo por temor a no despertar nunca más. No es el momento.