El otro día pisé un ratón, chilló y finalmente murió mientras le aplastaba el cráneo. En el proceso sentí placer. Luego malestar y remordimiento. Al final, me dió risa. Un ratón. Solo eso. Un pinche ratón apachurrado.
Eso
Hace 10 años
Solo un diario electrónico para registrar cosas que se me van ocurriendo, sin más.
El otro día pisé un ratón, chilló y finalmente murió mientras le aplastaba el cráneo. En el proceso sentí placer. Luego malestar y remordimiento. Al final, me dió risa. Un ratón. Solo eso. Un pinche ratón apachurrado.